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RIAFè

RIAFé – Gramática del Absurdo (Galería Jesús Gallardo. Guanajuato. México)

Contexto del Festival FIAC’11. México.


Mayo de 2011

Intervención del espacio expositivo con un globo de aire continuo y videoproyeciones.

DESARROLLO DE LA INSTALACIÓN

El globo, icono de la feria se convierte en esta instalación en un símbolo. La instalación inspirada en este elemento mínimo, mediante la acumulación de los mismos, forma un solo globo gigante de aire continuo que cubre la mitad del techo de la sala. Con la eliminación del color el espectador se enfrenta ante un globo blanco de 15 x 18 m compuesto de globos más pequeños de medidas variables, que está anclado en las paredes y techo y situado a 35 grados en ángulo con el piso de la sala. Un techo que nace a la altura de los tobillos y crece en diagonal por encima del espectador hasta envolverlo y cubrirlo.

La individualidad de cada elemento queda supeditada al todo del grupo. Una uniformidad metáfora del concepto de masa dónde el individuo aislado pierde su significado en función del grupo.

5 videos en blanco y negro de secuencias fijas tomadas en ferias se proyectan desde el suelo directamente sobre el globo, la imagen se ve distorsionada por las curvas del mismo. Los proyectores ubicados en el suelo a diferentes distancias irán controlados por un temporizador provocando una intermitencia en las proyecciones.

La pieza inspirada en los globos de feria se convierte en una sola pieza a partir de la fabricación de un globo de aire continuo en un material plástico semimate que permite la proyección sobre el mismo de imágenes y video. El globo se mantiene hinchado siempre a través de una válvula de aire continuo unida a un pequeño generador/motor. El movimiento del aire hace que el globo tiemble ligeramente. La evocación de la imagen estática con un movimiento interno busca provocar una sensación de incertidumbre, que se ve acentuada por las proyecciones.

VIDEOPROYECCIONES
Lula Goce. Riafé I Vídeo tomado en la feria del Pilar. Zaragoza. España, 2010. Duración 24”. Frame de vídeo de una sección de un tiovivo mientras está en funcionamiento.
Lula Goce. Riafé II Vídeo tomado en las fiestas de Lourdes. Francia, 2010. Diuración 59”. Puesto de algodón de azucar. VÌdeo del proceso de producción de una golosina típica de feria.
Lula Goce. Riafé III VÌdeo tomado en las fiestas de la Ascensión. Portugal. 2010. Atracción de feria para niños hasta 10 años. Mientras, el encargado de la maquina está sentado en el medio en una silla de playa, con un aspecto de cansancio palpable y agotamiento.
Lula Goce. Riafé IV

VÍdeo tomado en la feria del Carmen. Baiona. España, 2010. Duración 22”. Frame de vídeo tomado desde una máquina de feria  en pleno funcionamiento. Cuya función era dar vueltas dentro de una caja alrededor de un eje, elevándose 40 m por encima de la línea de tierra a una gran velocidad, desde la cual se podía ver todo el recinto ferial.

Lula Goce. Riafé V VÌdeo tomado en la feria de Abril. Barcelona. España, 2010. DuraciÛn 54”. Caseta de tiro al blanco. El cansancio y la fatiga se aprecian en el rostro de ésta mujer. durante las feria de Abril en Barcelona. La conversión al blanco y negro acentúan el dramatismo de la situación. Mientras el ruido, el color y el ambiente festivo transcurre la expresión física de la trabajadora contradice este significado.

Las proyecciones son videos a baja resolución tomados en ferias. Escenas fijas de objetos en situaciones en movimiento. Fotografías de situaciones en acción que representan retratos de la temporalidad y el devenir del momento. El vídeo está desprovisto de color, lo que acentúa el carácter dramático de las escenas. Retratos del pasado en el presente. Los videos son de corta duración y se reproducen mediante un temporizador conectado a un ordenador de manera aleatoria. Esta intención de intermitencia hace referencia al cambio de una atracción a otra, como todos los estímulos que vemos en la feria no nos permiten fijarnos en una escena concreta y disfrutarla, sino que van y vienen como flashes de una cámara fotográfica. A su vez iluminan la instalación desviando continuamente nuestro centro de atención de un punto del globo a otro punto diferente. Siendo necesario alejarse de la pieza para verla en su totalidad.

SINOPSIS

El nombre del proyecto “RiafÉ” hace referencia a un juego de niños, consistente en leer las palabras al revés sílaba por sílaba. Con este juego se establece un paralelismo entre el sin sentido del nombre y el sentido de la feria.

Riafé busca alterar el orden del significado-contenido ferial, descontextualizándolo. Una conversión  del ese carácter decadente de la misma, en pos de la aparición y el triunfo de las nuevas tecnologías, Internet, la red, videojuegos, realidades virtuales, etc., como nuevo lugar de encuentro y ocio. Así como generar un nuevo significado conceptual que la acerque a una lectura visual contemporánea.

La feria fue un fenómeno económico surgido durante la Baja Edad Media en Europa Occidental, en una coyuntura expansiva del feudalismo, en las que las ciudades estaban creciendo junto al comercio a larga distancia, aquellas actividades económicas que iban más allá de la economía rural agropecuaria. Consistía en una confluencia organizada de numerosos mercaderes en una localidad cuya posición geográfica representa alguna ventaja que permitía establecer tratos comerciales durante varios días y con periodicidad normalmente anual, con motivo de la fiesta local puesta bajo la advocación de un santo patrón. Las ferias se solían celebrar a las puertas de las murallas, en explanas abiertas que la expansión de las ciudades posteriormente acabó convirtiendo en plazas de mercado. Lugar dónde se sofisticaron las prácticas comerciales y financieras, cómo origen del denominando capitalismo comercial. En ellas había distracciones para comerciantes y compradores, barcas, juegos de pelota, de tiro, carreras de sacos, etc. Según Alberto Garzón fueron los economistas clásicos quienes ponían la técnica la servicio del crecimiento económico, obligando así a los seres humanos a entrar en una espiral interminable de cegada fe en el crecimiento material.

Durante los siglos XVIII y XIX, con el desarrollo de la producción que se originó con la Revolución Industrial, las ferias se transformaron en puntos de venta directa, en escaparates de una gran variedad de productos y mercaderías. Posteriormente con la aparición de las nuevas tecnologías de la información y de las comunicaciones (la informática, Internet, etc.) durante el siglo XX, el concepto de feria se diverge en dos modalidades, una que sigue la línea las costumbres ancestrales como foco de diversión en pueblos y ciudades, y otra como herramienta de venta y marketing que permite la plena explotación de los cinco sentidos en un entorno de interacción cara a cara, y que por defecto pierde totalmente el sentido lúdico del que iba acompañado en pro de la pura transacción mercantil.

Epicuro afirma que el ocio es la vía que exige estar libre de ocupaciones, incluso de placeres y posar de la serenidad de uno mismo. Cicerón matiza esto afirmando el “Otium”, como tiempo de descanso del cuerpo y recreación del espíritu es necesario para volver a dedicarse, tras la recuperación, de nuevo al trabajo. El ocio romano, introduce por primera vez “el ocio de masas” organizado por el Estado y dirigido a las clases populares, ocio que las clases dirigentes menospreciaban, pero que sin embargo utilizaban como medio de dominación social.

Desgraciadamente en nuestros días según de Grazia, el ocio se ha transformado en tiempo libre. Mientras Munné afirma que el tiempo libre está constituido por aquel aspecto del tiempo social en el que el hombre auto condiciona con mayor o menor nitidez su conducta personal y social. Aquellas actividades en las que la libertad predomina sobre la necesidad, el tiempo dedicado a aquellas acciones que tiende a satisfacer las necesidades auto creadas. Erich Weber inclinado hacía el subjetivismo, considera que las funciones más importantes del tiempo libre son: la renegación, la compensación y la ideación. Según Dumazedier, la diversión es otra de las formas de cubrir el tiempo de ocio, etimológicamente la palabra procede del verbo latino ìdivertereî, que significa alejarse de algo, dirigirse hacia otra cosa o a otra parte, entroncando con el sentido de juego.

Hay teorías que defienden que el juego es una liberación psicofisiológica de la energía vital para restablecer el equilibrio del organismo. El juego como medio necesario para la educación infantil, cómo repetición de costumbres ancestrales que representan anteriores etapas sucesivas del hombre (a pesar de la pérdida de significado de las mismas). El juego como necesidad natural de movimiento en el ser humano. En psicoanálisis teorías que se fundamentan en Freud y también en Claparéde que habían visto el juego como una catarsis liberadora de emociones reprimidas que deja al sujeto en libertad para poder desarrollarse y por último las teorías de carácter antropológico, social y cultural, que frente a las teorías individualistas y psicológicas destacan la dimensión sociocultural del juego.

En resumen el poder de la conducta lúdica para compensar las limitaciones de la vida seria y su carácter expresivo a través de los numerosos valores puestos en juego. En el campo de la sociología Norbert Elías y Eric Dunning afirman que en las sociedades industriales avanzadas, las actividades recreativas constituyen un reducto en dónde la emoción se puede aún expresar, sin que en principio existan limitaciones o restricciones. Fuera de ellas funcionan una serie de controladores fuertes y uniformes que caracterizan a estas sociedades y que surgieron en el curso de una peculiar transformación de las estructuras sociales y personales.

Con la revolución industrial el concepto lúdico de feria se perfecciona tecnológicamente, poco a poco la máquina asume casi todas las partes físicas desarrolladas en épocas anteriores y se encarga de toda la diversión, convirtiéndose por parte del espectador en una actividad puramente receptiva. El ruido, las luces y el movimiento nos llevan a un estado de excitación adrenalínico que nos alejan de nuestras obligaciones y convenciones a una velocidad vertiginosa.

Este avance tecnológico aplicado a la máquina de feria ha ido en disminución de su significado conceptual, que a diferencia de la aparición de nuevas construcciones conceptuales de juego en la era digital que se desenvuelven en medios virtuales, las máquinas de feria mantienen un concepto lúdico obsoleto, que se aleja velozmente de las premisas del juego contemporáneo. Cómo un reducto del siglo pasado que perfecciona su maquinaria pero su sentido propio se corresponde con un momento concreto ya pasado, cuyo mayor esplendor se ubica entre los años 1930 y 1980.

Es éste ambiente d decadencia que se respira en la feria en el que se centra RiafÈ,  la analogía con el circo romano y la idea de ocio para el pueblo, como controlador y modo de distensión del pueblo, que a su vez ha perdido su valor en función de la virtualidad. Y cuyo imaginario estético se mantiene los reductos visuales de los 80s.

A ésta idea se suma la realidad de que detrás de estas máquinas hay personas físicas que trabajan: los feriantes, nómadas de profesión, y que en la mayoría de casos está relegada a personas de muy bajo estrato social que provienen de grupos marginales, como en España los gitanos. Exceden en gran medida los horarios laborales, en unas condiciones precarias e insalubres: ruidos, luces, intemperie, explotación de menores y una vida nómada de carromato. Es aquí dónde esta decadencia se agranda, cuándo ves a las personas y sus rostros detrás de toda esta exaltación y casi beatificación de emociones sensitivas.

Riafé realiza una descontextualización de la feria. Elimina el color, el olor, el ruido, simplifica la imagen hasta niveles codificables, pixelizables. Transformando este imaginario en un espacio ubicado en ninguna parte. Eliminar la narratividad evocadora de imágenes extraídas de ferias llevándola al límite de información numérica.

Los videos están tomadas a baja resolución, y proyectados sobre el globo la imagen queda deformada, el vídeo está relacionado con el lugar dónde se proyecta, al diferencia de Buñuel que siempre buscaba esa decadencia para mostrarla crudamente, en Riafé  esa decadencia se vuelve fantástica, casi nadie la ve o la omite en pro de esa diversión. Lo bello en lo feo, en lo evocador, como decía Baudelaire era un discurso típico de la época. El carácter retro juega un papel fundamental, la vida es retro, todos volvemos constantemente al pasado cuándo te das cuenta todo ha pasado… y siempre tratamos de escapar de él.