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Éxtasis de Goce


CCCB de Barcelona (Centre de Cultura Contemporani de Barcelona)

Contexto del Festival BAC’9 (Barcelona Arte Contemporáneo)

 

Diciembre del 2009

 


“En la cruz está la gloria, Y el honor,
Y en el padecer dolor, Vida y consuelo,
Y el camino más seguro para el cielo.”

Santa Teresa de Jesús


Bilocación VI Bilocación II

El proyecto ”Éxtasis de Goce” trata de generar una reflexión sobre la situación de precariedad laboral actual que el grueso de artistas vive, y entre los que me incluyo, donde se ve obligado a realizar a modo de purga y a través de la disciplina y la aceptación de trabajos no artísticos, un sin fin de tareas que tocan de lado la profesión, pero no son estrictamente la práctica artística. Realizando una analogía con la mística ascética española medieval, con los procesos de iluminación, éxtasis y bilocación (proceso de desdoblamiento físico, donde la persona puede aparecer en varios lugares a la vez y realizar diferentes acciones o tareas simultáneamente), el proyecto consiste en la intervención de las paredes del espacio mediante varios dibujos en línea de Lula en Goce (o éxtasis), desnuda en posición de éxtasis o goce realizando tareas o trabajos cotidianos, acompañados de adaptaciones libérrimas de textos extraídos de la mística-ascética española, poemas propios del misticismo, como “Vuestra soy, para Vos nací, ¿Qué mandás hacer de mí?” de Santa Teresa de Jesús, a modo de leyenda cada en cada dibujo, haciendo referencia a este carácter místico de ascensión hacia una situación superior de elevación que solo se encuentra por la vía purgatoria y del sacrificio. Denotando cómo paradoja que la ascensión se produce a través de la

 

 

cotidianidad, no con la consecución del fin. Recuperando el imaginario cristiano de representación de santos, pero aludiendo directamente al aquí y ahora con elementos actualizados que remiten directamente a estas situaciones cotidianas citadas con anterioridad.


En la sociedad de consumo en la que vivimos dónde nos vemos incluso abocados a consumir tiempo en tareas que no nos aportan ningún tipo de satisfacción. Hoy el individuo-artista se ve obligado a realizar un sinfín de tareas para poder realizar su trabajo y sublimarlo a la categoría de artístico. Desde gestión cultural hasta trabajar en un bar, pasando por administrativo, diseñador gráfico o montador de exposiciones, por no hablar de las reuniones sociales que el ejercicio conlleva, inauguraciones en galerías, becas, charlas, simposiums, ciclos de cine, vídeo, etc., pasando por los quehaceres diarios, el ejercicio y el descanso físico y psíquico. Dentro de esta vorágine temporal el •”Éxtasis de Goce” quiere ay poner en cuestión de manera trágico-cómica, esta idea que pervive en el subconsciente colectivo: la creencia cristiana de que el cielo se logra sufriendo (en este caso el cielo sería la posibilidad de sustentar económica y dignamente tu carrera como artista), dónde tras una vida de sacrificio uno obtiene la recompensa (casi en otra vida), un modo de soportar una condición externa difícil de cambiar, y que en muchos casos pasa por la aceptación de una serie de reglas de juego extrínsecas al individuo, de desdoblamientos físicos temporales para poder realizar un proyecto artístico.


El proceso de bilocación como interjección entre el mundo sensorial de sacrificio constante (entiéndase por sacrificio todas aquellas tareas que se han de realizar y que no son la propia práctica artística y de las que depende en cierto grado una subsistencia más o menos digna) y el sentimiento supraterreno de anhelo de una recompensa futura (ese deseo o esa meta de reconocimiento artístico-económico). Un misticismo que está generalmente relacionado con la santidad, y en el caso del Cristianismo va acompañado de manifestaciones físicas sobrenaturales denominadas milagros, como los estigmas y los discutidos fenómenos parapsicológicos de percepción extrasensorial, los desdoblamientos de cuerpo en varios yo (fenómeno conocido como bilocación) que se ubican en diferentes lugares a la vez, son algunos de los ejemplos de esta práctica.


Resaltar la importancia de la elección del imaginario de la mítica ascética española medieval y del Renacimiento. Y su posterior reflexiófn sobre su vinculación con el ahora y el yo. Salvando la distancia temporal en una sociedad dónde no hay cavida para crisis espirituales el individuo se ve avocado al excepticismo, aún dentro de una tradición judeocristiana cuyo peso gravita en el subconsciente colectivo.


El misticismo pagano pretende salvar el abismo que separa al hombre de la divinidad, para reunificarlos y acabar con la alienación que produce una realidad considerada injusta. La comunicación sensible y ultraterrena del alma, un acto místico de entablar unión con lo divino, un proceso de bilocación y manifestación profética. Una manifestación de purificación personal mediante la vía purgativa y la vía iluminativa.


El resurgimiento de la noche oscura, tras la aceptación del proceso de cambio. La unión mística o éxtasis, una experiencia más divina que humana que resulta de un placer inefable, esto es, intrasmitible por entero, sino en una parte muy pequeña, por medio de la palabra o cualquier otro medio de expresión, en este caso la intervención con dibujo y texto del espacio expositivo. Un intento de buscar un carácter divino dentro de la realidad circundante. Una vía para comprender todo el mecanismo sensorial intrínseco al ser humano que existe en la retaguardia del individuo socializado, abrumado por todo el mecanismo materialista que lo envuelve.


Se cree que el éxtasis es otorgado, en el caso del Catolicismo, aunque no es estrictamente necesario, a personas que han seguido una dura disciplina ascética de ayuno, soledad, oración, humildad, trabajo, penitencia, mortificación e introspección, mediante el seguimiento de una regla de conducta monástica para purificase ante los ojos de Dios, a través de los caminos o vías llamados vía purgativa y vía iluminativa.


Existe un gran interés por la mística española que se desarrolló principalmente en Castilla, Andalucía y Cataluña, y que brota fuertemente en el siglo XVI a casua de la tensión existente con el Protestantismo. Hay precedentes medievales cómo Raimundo Lulio, que marca fuertemente la tradición española con el contacto de la cultura árabe y la mística sufí, y con la tradición semítica de la Cábala, que en cierto modo representa la culminación de la tradición mística cristiana. La característica más acusada de la mística española es su carácter ecléctico, armonizador entre tendencias extremas; En s-an Juan de la Cruz el demonio es nombrado en árabe, Aminadab, o un mismo verso repetido al estilo de la poesía árabe.


Grandes místicos como Santa Teresa de Jesús, Fray Luís de Granada, Fray Luís de León, entre otros han representado el grado máximo de sublimación divina, de éxtasis o goce.